La Quinta Avenida de Nueva York nunca había sonado así. Este lunes, cientos de personas se congregaron frente a la Catedral de San Patricio para despedir a Willie Colón, el trombonista, compositor y productor que transformó para siempre el sonido de la salsa urbana. Con banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos, músicos y seguidores de todas las edades llenaron las calles de aplausos, lágrimas y ritmo para acompañar los restos de William Anthony Colón Román, quien falleció el 21 de febrero de 2026 a los 75 años, dejando un vacío que ningún trombón podrá llenar. La despedida fue tan emotiva como su legado: intensa, rítmica e imposible de ignorar.
La celebración inició dentro del templo con una misa en inglés y español. El ataúd de madera que guardaba los restos del artista fue recibido en la entrada de la catedral por el obispo Joseph Espaillat, originario del Bronx y de ascendencia dominicana, quien encabezó la procesión hasta el altar. Fueron sus hijos Diego y Alejandro Miguel quienes pronunciaron el panegírico, revelando que su padre había soñado con ser despedido precisamente en ese lugar. «Mi padre soñó con celebrar su funeral en la catedral. Lo logramos», dijo Alejandro Miguel con la voz entrecortada. El obispo Espaillat también recordó haber crecido escuchando su música y cerró su mensaje citando unos versos de El día de mi suerte, canción inmortal del repertorio que Willie Colón grabó junto a Héctor Lavoe.

¿Qué convirtió la despedida de Willie Colón en un homenaje histórico para la salsa?
El momento que nadie olvidará llegó al salir el féretro por las puertas de la catedral. Decenas de trombonistas de toda la ciudad, convocados de manera pública, esperaban afuera con sus instrumentos. En cuestión de segundos, la solemnidad del duelo se transformó en una explosión musical: los acordes de La Murga, ese himno grabado en 1970, inundaron la Quinta Avenida y convirtieron el dolor en celebración. También sonaron Che Che Colé y El Idilio, mientras el cortejo avanzaba entre aplausos y cánticos. Seguidores como Ángela Lebrón, de más de ochenta años, agitaban pequeñas banderas de Puerto Rico entre sollozos. «Estamos despidiendo a uno de los mejores de la salsa. Él puso en alto el nombre de Puerto Rico», expresó con la voz quebrada. Y entre el público, Emilia, una repartidora de comida que pidió permiso en su trabajo para estar presente, bailaba con una bandera de Ecuador al ritmo de la música. Como ella, muchos otros sacrificaron su jornada laboral para darle el último adiós al maestro.
¿Quién fue realmente Willie Colón y por qué su música sigue viva décadas después?
Nacido en 1950 en el sur del Bronx, hijo de puertorriqueños, Willie Colón fue mucho más que un músico. Fue el arquitecto sonoro de una identidad latina que se forjó en las calles de Nueva York. Conocido como El Malo del Bronx, fue pieza fundamental del sello Fania Records y su alianza con Héctor Lavoe produjo algunos de los temas más queridos de la historia de la música latina. Más tarde, junto a Rubén Blades, dio vida a Siembra, el álbum de salsa más vendido de todos los tiempos. Su trombón, agresivo y melódico a la vez, no solo definió un género, sino que también le sirvió de puente para incursionar en la política y el activismo comunitario, llegando a ocupar el cargo de teniente sheriff en el condado de Westchester, donde residía. Su salud comenzó a deteriorarse tras un grave accidente automovilístico en 2021, y sus últimos días los vivió hospitalizado en Nueva York rodeado de sus seres queridos.
La ciudad que lo vio crecer le rindió el homenaje que merecía. El féretro fue escoltado por alguaciles del condado de Westchester en señal de respeto a quien también fue uno de los suyos fuera de los escenarios. Tras la ceremonia pública, los restos de Willie Colón fueron llevados a un servicio privado para su sepultura. Nueva York perdió a uno de sus hijos más universales, pero la salsa, ese ritmo que él ayudó a llevar del barrio al mundo, seguirá sonando en cada esquina, en cada fiesta, en cada corazón latino. Porque hay artistas que mueren y hay artistas que simplemente se convierten en música para siempre. Willie Colón es de los segundos.
RESUMEN
- Nueva York rindió homenaje a Willie Colón
- Trombonistas tocaron La Murga en su despedida
- Fans cantaron y bailaron frente a la catedral
- El músico murió el 21 de febrero de 2026
- Fue pionero del sonido moderno de la salsa
- Su legado marcó generaciones de músicos





















